Raúl González Castellanos, Sara Gonzalo Gail. Editorial Síntesis, 2014
Penélope Alonso Vázquez*
Históricamente el abordaje de la sexualidad de las personas con discapacidad psíquica es un ámbito que ha despertado miedos y reticencias tanto por parte de profesionales como por parte de las propias familias, ya sea por desconocimiento, o por la creencia de que la sexualidad es diferente. Existe también una carencia importante de literatura sobre la Educación de los Sexos para personas con discapacidad psíquica lejos de discursos morales, de modelos exclusivamente proteccionistas o de valoraciones médico-sanitarias.
Si se busca un libro en donde se hable de cómo educar sobre genitales y prácticas genitales, este no es el adecuado; pero sí lo es si se busca un libro en dónde la discapacidad psíquica se aborde como una peculiaridad más de la vivencia de hombres y mujeres, que tienen deseos, anhelos, atracciones, y que poseen un cuerpo sexuado, sexual y sensitivo, “no se está hablando solo de contacto genital sino de unión y disfrute de otra persona”.
Un texto en donde se hace un recorrido por las diferencias entre discapacidad intelectual y enfermedad mental, (que habitualmente van metidas dentro del mismo saco de la discapacidad psíquica, con lo que eso conlleva), y lo más importante, con un enfoque profundamente Sexológico, fundamentado en el Hecho Sexual Humano, que articula perfectamente las necesidades educativas que pueden surgir en torno a la biografía sexuada de cada persona con discapacidad. Un recorrido muy asequible, tanto para versados en sexología como para aquellos que se acerquen desde otras disciplinas o ámbitos, por las bases de la Sexología Sustantiva que fundamentan intervenciones dirigidas a cultivar los valores que como hombres y mujeres sexuados tienen las personas con discapacidad, sea cual sea esta y afecte al ámbito biográfico que afecte.
Un revisión con gafas sexológicas de las propuestas, leyes, convenciones, declaraciones universales, etc de Derechos Sexuales, que nos hacen ver los limbos en los que habitan las personas con discapacidad a la hora de poder ejercer o exigir que se ejerzan esos derechos que se les suponen.
Y para cerrar la obra, los autores nos ofrecen una propuesta de trabajo, basada en el modelo CICSEX (Modelo de Intervención Sexológica Cíclica y Circular, 2010) formulado a partir de la lectura sexológica de los 4 pilares de la educación establecidos en el Informe Delors (1996) redactado por la UNESCO:
- Aprender a ser
- Aprender a conocer
- Aprender a hacer
- Aprender a convivir.
En definitiva, un trabajo minucioso que por fin acerca la Ciencia Sexológica al trabajo con personas con discapacidad y al apoyo para que su vivencia de la sexualidad sea realmente única.
* Sexóloga. Vencellos Atención Sexolóxica. Miembro de la JD de la AEPS
