Alfredo Saborido Pérez*
Como manda la tradición de esta Asociación de profesionales, la reseña de las Jornadas la hace uno de los últimos asociados, y me ha tocado por imperativo legal. Brevedad y precisión me han pedido, con lo que me cuesta escribir sin detallar y detallar. Avilés, último fin de semana de noviembre, mis primeras Jornadas Internas de la AEPS. Calidad y Calidez, prueba superada! 
Como Internas entiendo que se han conseguido objetivos propios de lo que se hace dentro de un grupo que se mueve bajo las aguas del mismo mar, las de la Sexología Sustantiva. El calificativo de internas le aporta a las Jornadas esa calidez, cercanía, reencuentros con amigos y colegas, así como el surgir de nuevas sinergias con otros compañeros que en Jornadas externas se diluyen entre ponencias. Sin espacios en los que confluir, en los que generar esa calidez y fomentar la retroalimentación profesional y personal, esos pilares que nos unen se pueden ver dañados en sus estructuras base. Recogimiento y reflexión compartida entre ponencias, sidras, fabadas, cantos y bailes, gracias a la óptima organización de los compañeros asturianos. A sabiendas de que la Sexología de los Sexos no es la imperante actualmente pienso que ha existido una paradoja: que el comité haya sido demasiado petit cuando han existido elementos facilitadores para acudir. Unas jornadas abiertas o un Congreso no ofrecen la intimidad y recogimiento que entiendo se necesita para evitar la soledad del sexólogo/a. Acaso, ¿acudimos más buscando la calidad y menos la calidez?
Considero de recibo resaltar como el Hecho Sexual Humano, sus vivencias, interacciones, diferencias, valores se colaron en el discurso institucional de comienzo, algo en lo que desde mi realidad no sería posible, y valoro positivamente la necesidad de que ese mar común, la Sexología, cale como el orballo gallego, sirimiri euskera o llovizna castellana. Una tarde del viernes dedicada a nuestra intimidad grupal, a mimar, cuidar y fluir lo que nos une. En definitiva generar esa Calidez.
Sábado de ponencias y asamblea general con temáticas que dieron lugar a interesantes reflexiones de grupo, gracias al tiempo y espacio creados. La praxis profesional sexológica vs. medios de comunicación, formulan objetivos divergentes y necesidad de que nuestro discurso se difunda y llegue en medio de la gran vorágine de información sesgada, centrada sólo en genitales y en una reducida amatoria. Temas que nos quitan el sueño, sin duda, perfectamente hilados con el mercadeo de los placeres genitales, el Sex Comsum, la dictadura del vibrador por necesidad y si estos espacios son realmente lo que nos competen como profesionales. Múltiples reflexiones sobre las que destaco las demandas implícitas de los/as demandantes de este tipo de juguetería mal definida como erótica ¿Somos responsable de buscarlas y reorientarlas en otros espacios que no sean las consultas, donde ya llegan demandas implícitas? ¿Qué responsabilidad tenemos de buscar, reorientar y acompañar esas demandas implícitas 2.0? “Los juguetes de Eros son los hombres y las mujeres”, Aitzole Araneta.
La asistencia sexual, abordada desde la óptica de las personas con diversidad funcional, desde la visión y el protocolo de la terapeuta y desde la experiencia de la asistente sexual, también ocupó tiempo de reflexión y puesta en común: espacios de formación, protocolos de actuación, límites legales, encuadres terapéuticos en los que se enmarca la acción de la asistente. Vuelta a nombrar la calidez, sin menoscabar la calidad, caso de las experiencias de cada uno de los/as ponentes. Miren Navarro de especial mención por su exposición, íntima, llena de calor y desde la profesionalidad.
Asamblea general, comidas de vicio, bailes y aquelarres varios nos juntaron durante dos días desde primeros fundadores a nuevas adquisiciones, unos afianzados en el carro que marcha y otros intentándose agarrar como señalaba una compañera cuando comentaba su experiencia hace años como recién llegada a la AEPS. Con estas letras hago un esfuerzo de subida al carro, que cada uno desde sus praxis, sus particularidades, sus formas, tamaños y colores, sabemos hacia dónde queremos que nos lleve.
* Sexólogo.
