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AEPS: 30 años de vocación, compromiso y pasión velando por la Sexología.

*Susana Maroto

El 27 de marzo de 2023, la AEPS cumple 30 años. Podemos decir que a esta edad de madurez tenemos la capacidad de reflexionar sobre nuestro pasado y proyectar a futuro con fundamento y seguridad.

En este sentido también hay que decir que más allá de las experiencias de agrado y desagrado que tantos años de recorrido permiten experimentar, nos encontramos con una asociación en la que prevalecen los principios acuñados en su inaugural asamblea constituyente, allá por el año 1993:

“(…) La Aeps es una asociación profesional, lo que significa que nuestra sensibilidad asociativa y nuestro ámbito de actuación han de circunscribirse­­ –estrictamente- al marco de lo profesional y lo científico, en este caso del conocimiento del sexo. Esto quiere decir promoción, desarrollo y defensa, en primer lugar, de la profesionalidad y la disciplina científica a la que servimos y también promoción, desarrollo y defensa de este cuerpo de profesionales (…)”

Aunque los años son muchos, y el empeño, trabajo e ilusión con que los hemos compartido en nuestra asociación también, los resultados del esfuerzo son tal vez menores, suficientes, congratulantes… dependiendo de la mirada que los analice.

Podemos decir que hoy la sexología está en el imaginario social instalada con mayor o menor conocimiento de lo que es;  para algunas personas como una ciencia que se estudia ya en la universidad, para otras como aquello que sirve a quienes hacen terapia y solucionan problemas perigenitales, pero también de pareja. También son quienes dan cursos en el cole al alumnado, profesorado y familias.

Para la mayoría de quienes piensan en ella, cuando les preguntamos, no pueden ocultar que la circunscribe un halo de misterio, de desconocimiento y por qué no decirlo de pudor y miedo.

Hemos avanzado, si, pero sin duda queda un largo recorrido.

No podemos obviar el papel del género que se ha transversalizado desde las instituciones sociales, académicas, de la salud… hasta lo más intrínseco del individuo como es lo identitario, ocupando un lugar que ha de explicarse con más sexología.

La academia también es un campo de conquista, siempre lo fue, pero tal vez hoy requiere una mayor intromisión sexológica. Es ya una evidencia para muchos/as pensadores/as que la deriva de los temas identitarios y relacionales de los sexos, no va por buen camino. Hay exceso de conflicto y de incomprensión para vivir cuando prevalece el individualismo sobre el sentido común, o sea de la comunidad. Los tiempos nunca fueron fáciles en el vasto territorio de la sexología, ni los vientos ideológicos soplaron a favor de valorar las diferencias, lo distinto, lo que no se considera (re)productivo, lo a-normal…

Sin embargo podemos atribuirnos el mérito de haber participado en la “apertura de melones” que necesitaban ser atendidos, salir de la oscuridad. Y ahí están personas profesionales de la Aeps transmitiendo conocimiento sobre la diversidad sexual, las identidades, las orientaciones del deseo, las biografías sexuadas, las relaciones entre hombres y mujeres desde las plazas hasta las alcobas, desde la importancia de sabernos sexuados como valor y como condición. Y cómo no, siempre desde la polémica, pero también desde el reconocimiento de saber que cuando y donde podemos trabajar sembramos un conocimiento que va generando certidumbre necesaria para una vida mejor, más placentera y respetuosa entre los sexos.

Pero todo esto no nos despista de la necesidad de seguir trabajando como asociación, porque juntándonos “somos mucho más” y lo sabemos bien. Y aunque también nos trasversaliza esta cultura diseminadora de individuos productivos, no perdamos el “hilo” que teje la red!

Siempre quedará algo por hacer y mejorar, haciendo autocrítica constructiva, reconociendo los errores, las dificultades, los enfados las diversas maneras de hacer… pero apostando por visualizar las posibilidades más allá de las dificultades.

Mucho por hacer, “que 30 años no es nada, que es un soplo la vida

Por el momento gracias AEPS por estos 30 años de vocación, compromiso y pasión velando por la sexología.

*Presidenta de la AEPS.